¿Qué hace falta para que la IA deje de ser un piloto y forme parte del día a día del Sistema Nacional de Salud? Administraciones e industria debatieron sobre ello en la mesa de clausura de JISA 2026. Repasamos las tres ideas que dejó el debate.

La inteligencia artificial ya forma parte de la agenda de los servicios de salud. La pregunta ahora es otra: qué hace falta para que deje de ser un proyecto piloto y se convierta en una herramienta estable del día a día asistencial.

Esa fue una de las cuestiones centrales de las XXXIII Jornadas Nacionales de Innovación y Salud en Andalucía (JISA 2026), organizadas por la Sociedad Española de Informática de la Salud (SEIS) del 21 al 23 de octubre en Málaga bajo el lema «Relaciones significativas, decisiones complejas». Tres días que concluyeron con una idea compartida: no basta con incorporar tecnología, hay que conseguir que funcione para los pacientes.

Tucuvi participó en la mesa de clausura, y en este artículo recogemos las principales ideas del debate.

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¿Qué se debatió en la mesa de clausura?

La mesa «Próximos pasos» estuvo moderada por Noemí Cívicos Villa, directora general de Salud Digital y Sistemas de Información del SNS (Ministerio de Sanidad), y reunió a representantes de la administración sanitaria y de la industria:

  • Benigno Rosón Calvo, subdirector general de Sistemas y Tecnologías de la Información del Servizo Galego de Saúde (SERGAS)
  • Miguel Ángel Benito Tovar, subdirector de Transformación, Innovación y Salud Digital del Servei de Salut de les Illes Balears (IB-SALUT)
  • José Antonio Rodríguez Maniega, Senior Director de Oracle Health para el sur de Europa y Latinoamérica
  • Carlos Pérez Evangelista, director comercial para Europa de Tucuvi

A pesar de sus distintas perspectivas, los participantes coincidieron en lo esencial: situar al paciente en el centro, compartir datos de forma segura y conseguir que los sistemas se entiendan mediante estándares e interoperabilidad. A partir de ahí, el debate dejó tres ideas clave.

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¿Por qué el paciente tiene que ganar protagonismo?

La primera conclusión fue que la transformación digital del sistema no puede pensarse solo desde dentro de los centros. El paciente necesita herramientas que le permitan comunicarse con el sistema de forma ágil y continuada, no solo en el momento de la consulta.

Cuando esa comunicación existe, los equipos asistenciales disponen de información a tiempo para actuar, y el paciente deja de ser un receptor pasivo de la atención para participar en ella.

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¿Cómo se pasa del piloto a la adopción real?

El segundo mensaje fue claro: las tecnologías que ya demuestran beneficios para pacientes y profesionales tienen que implantarse a escala. Los pilotos son necesarios para validar una solución, pero el valor para el sistema llega cuando esa solución se integra de forma estable en los procesos asistenciales.

Un ejemplo se citó durante las propias jornadas: Antonio Sanz Cabello, vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, mencionó el seguimiento de pacientes con insuficiencia cardíaca con LOLA en el Hospital Universitario Virgen del Rocío como ejemplo de innovación aplicada.

En la mesa también se destacó que el sector puede contribuir a acelerar ese paso. En Tucuvi lo vemos en nuestro propio recorrido: hoy, más de 80 entornos asistenciales trabajan con más de 50 tipos de flujos de trabajo en nuestra plataforma.

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¿Por qué la IA en salud necesita un lenguaje común?

La tercera idea la puso sobre la mesa Carlos Pérez Evangelista: antes de conectar tecnologías, necesitamos entendernos nosotros. Existe una necesidad de alfabetización y de un lenguaje común en torno a las nuevas tecnologías, empezando por entender qué implica que una solución esté certificada como producto sanitario frente a una que no lo está, y cuáles son los distintos grados de certificación. Y en ello la propia industria tiene una responsabilidad.

Como señaló Carlos Pérez Evangelista durante la mesa: «Si no lo unificamos, podemos acabar con un ecosistema de herramientas, agentes y procesos difícil de ordenar después».

Es una reflexión especialmente relevante en un momento en el que la inteligencia artificial avanza rápidamente. Cuando cada organización desarrolla sus propias herramientas, agentes y procesos sin un lenguaje común, la tecnología que debería conectarnos puede terminar separándonos. Por eso es necesario comprender sus capacidades, alinear expectativas y evitar la fragmentación tecnológica.

Cuando una plataforma da información clínica a los pacientes o clasifica sus respuestas, realiza una función clínica y debe regularse como tal. Por eso la plataforma de Tucuvi está certificada como producto sanitario de clase IIb bajo el reglamento europeo MDR, lo que exige una evaluación independiente de su seguridad clínica, su rendimiento y su sistema de gestión de calidad.

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De la conversación a la práctica

JISA 2026 confirmó que administraciones e industria comparten un mismo objetivo: que la IA aporte valor real a pacientes y profesionales, con seguridad y a escala. Desde Tucuvi seguiremos trabajando con los servicios de salud para aumentar la capacidad asistencial y que los profesionales dispongan de más tiempo para sus pacientes.

¿Quieres conocer cómo trabajamos con los servicios de salud?

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Tucuvi: IA clínicamente validada para la sanidad
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